El abuso de sustancias se refiere a la indulgencia en el
consumo y dependencia de una droga u otro químico que lleva a efectos que
generan un deterioramiento en la salud física y mental de la persona que lo
realiza, o el bienestar de otros.
Esta afección se caracteriza por un patrón de uso patológico
continuo de un medicamento o estado de drogadicción, que resulta en
consecuencias sociales adversas repetidas en relación con el uso de drogas,
tales como la incapacidad de cumplir con las obligaciones laborales, familiares
o escolares, conflictos interpersonales o problemas legales. Aún se debate
sobre las diferencias exactas entre el abuso de sustancias y la
drogodependencia, pero las prácticas estándares distingue una de la otra al
definir la dependencia de sustancias en términos de los síntomas fisiológicos y
de comportamiento del uso de sustancias, y al abuso de sustancias en términos
de las consecuencias sociales del uso de sustancias.
El abuso de sustancias puede llevar a la adicción o
dependencia de sustancias. Médicamente, la dependencia fisiológica requiere del
desarrollo de tolerancia fisiológica que lleva a síntomas del síndrome de
abstinencia. Tanto el abuso como la dependencia son distintas de la adicción,
que involucra una compulsión por continuar usando la sustancia a pesar de las
consecuencias negativas, y puede involucrar o no la dependencia fisiológica. La
dependencia casi siempre implica el abuso, pero el abuso ocurre frecuentemente
sin dependencia, particularmente cuando una persona empieza por abusar en el
consumo de una sustancia. La dependencia involucra procesos fisiológicos,
mientras que el abuso de sustancias refleja una interacción compleja entre
quien abusa de sustancias, la sustancia de la que se abusa y la sociedad. El
abuso de sustancias se refiere a la indulgencia en el consumo y dependencia de
una droga u otro químico que lleva a efectos que generan un deterioramiento en
la salud física y mental de la persona que lo realiza, o el bienestar de
otros.
El adicto no controla
su adicción, sino que vive en función de su droga: este es el eje y el
condicionante de toda su rutina; si trata de salir repentinamente de esta
rutina, se ve afectado por problemas de ansiedad y, por lo general, vuelve a
caer en el consumo de su adicción.


